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¡Ay del mundo por los tropiezos!, porque es necesario que vengan tropiezos by Blanca Quiroga

  • Writer: Dra Blanca Quiroga
    Dra Blanca Quiroga
  • Jan 16, 2022
  • 9 min read

Updated: Oct 24, 2023

Este artículo está escrito para la Honra y Gloria de Nuestro Padre y Jesucristo! Aleluya! Amén Amén Amén.




El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. (1 Juan 2:10).

Recuerdo que el comedor de la casa de mami es un poco reducido, y en la noche de año nuevo, mientras nos movíamos en él, avanzaba hacía la cocina casi tropiezo con los pies de mi esposo, no era fácil desplazarse en él con tanta gente, afortunadamente lo alcance a abrazar para tomarme de él y no caer.

Pero si contará las veces que he tropezado o si recordará las veces que sin querer he hecho tropezar a otros, que sería lo ideal hacer una larga lista de situaciones, que he hecho tropezar a otros, y a veces puede ser a la situación más sencilla y hasta la más caótica de todas.

Los tropiezos suelen suceder, en este caso experiencias en las cuales pusimos el pie a otros, pero en mi caso ya he orado, he pedido perdón por ello y le he dicho: Padre Nuestro ponme de nuevo con esas personas para enmendar mi error, y en caso dado disculparme y perdóname por ello, porque me avergüenza pecar contra Cristo; si en caso dado así haya sido, por más difícil que sea la situación, hay que estar al tanto de no volverlo hacer y poner los ojos en Jesús que es el autor y consumador de la fe y como hizo Jesús, poner nuestros ojos en las cosas de Dios y no en las de los hombres.

Un ejemplo está muy claro acerca del tropiezo, esto es cuando nosotros hacemos cosas o decimos cosas que hacen que el hermano no pueda acceder a la salvación, por ejemplo: cuando Pablo insta al rey Agripa a que crea.

El apóstol Pablo relata su conversión, obedece a la visión y luego Festo declaró que Pablo estaba loco, pero ese comentario que hizo sobre Pablo impidió que el rey Agripa creyera, porque el rey Agripa dijo: Por poco me persuades a ser cristiano.

Esto es con lo cual debemos tener cuidado.

Dice la palabra de Dios:

Diciendo él estas cosas en su defensa, Festo a gran voz dijo: Estás loco, Pablo; las muchas letras te vuelven loco.

Mas él dijo: No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de cordura.

Pues el rey sabe estas cosas, delante de quien también hablo con toda confianza. Porque no pienso que ignora nada de esto; pues no se ha hecho esto en algún rincón.

¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees.

Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano.

Y Pablo dijo: ¡Quisiera Dios que por poco o por mucho, no solamente tú, sino también todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy, excepto estas cadenas!

Cuando había dicho estas cosas, se levantó el rey, y el gobernador, y Berenice, y los que se habían sentado con ellos;

y cuando se retiraron aparte, hablaban entre sí, diciendo: Ninguna cosa digna ni de muerte ni de prisión ha hecho este hombre.

Y Agripa dijo a Festo: Podía este hombre ser puesto en libertad, si no hubiera apelado a César. (Hechos 26:24-32).

Este es otro ejemplo acerca del tropiezo,

Presentarse como un obrero aprobado, no haciendo contienda sobre palabras, porque esto es para perdición de los oyentes.

Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes. (2 Timoteo 2:14).

Jesús de Nazaret Hijo de Dios El Cristo, nos habla sobre el tropiezo y el apóstol Pablo habla acerca de ello con respecto a los débiles en la fe y el apóstol Juan habla tan hermoso de permanecer en la luz cuando se ama al hermano y no puede haber tropiezo.

Dice la palabra de Dios:

Juan el Bautista envía a dos de sus discípulos con Jesús de Nazaret, después de contestarles su pregunta, les dijo: Bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.

Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y a predicar en las ciudades de ellos.

Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,

para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?

Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.

Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;

y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí. (Mateo 11:1-6).

Jesús de Nazaret, habla sobre las ocasiones de caer.

Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar.

¡Ay del mundo por los tropiezos!, porque es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!

Jesús de Nazaret dice: si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti.

Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.

Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego. (Mateo 18:6-9).

Jesús de Nazaret nos habla sobre las señales ante del fin, muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán.

Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.

Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán.

Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos;

y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.

Mas el que persevere hasta el fin, este será salvo.

Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. (Mateo 24:9-14).

Pon tu mirada en las cosas de Dios y no en las de los hombres.

Cuando Jesús anuncia su muerte, en enemigo trató de persuadirlo a través de Pedro, y Jesús le dijo: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.

Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.

Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. (Mateo 16:21-23).

El apóstol Pablo habla de su preocupación por todas las iglesias y habla de indignarse a causa del tropiezo.

y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.

¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno?

Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad.

El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento. (2 Corintios 11:28-31).

Es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come, no destruyas la obra de Dios por causa de la comida.

No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come.

Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite.

¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba.

Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado. (Romanos 14:20-23).

El apóstol Pablo es claro con hablar de lo sacrificado a los ídolos, y dice: solo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.

Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él; Pero no en todos hay este conocimiento; porque algunos, habituados hasta aquí a los ídolos, comen como sacrificado a ídolos, y su conciencia, siendo débil, se contamina.

Acerca, pues, de las viandas que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios. Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles.

Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis.

En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica.

Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo.

Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él; Pero no en todos hay este conocimiento; porque algunos, habituados hasta aquí a los ídolos, comen como sacrificado a ídolos, y su conciencia, siendo débil, se contamina.

Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él.

Acerca, pues, de las viandas que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios.

Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores),

para nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.

Pero no en todos hay este conocimiento; porque algunos, habituados hasta aquí a los ídolos, comen como sacrificado a ídolos, y su conciencia, siendo débil, se contamina.

Si bien la vianda no nos hace más aceptos ante Dios; pues ni porque comamos, seremos más, ni porque no comamos, seremos menos.

Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles.

Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos?

Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió.

De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis.

Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano. (1 Corintios 8:4-13).

La justicia que es por fe, porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.

¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, es decir, la justicia que es por fe; mas Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó.

¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley, pues tropezaron en la piedra de tropiezo,

como está escrito: He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída; Y el que creyere en él, no será avergonzado. (Romanos 9:30-33).

Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación.

Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia.

Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios;

porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree. (Romanos 10:1-4).

Te amo Papito Jehová! Te amo Jesucristo! Te amo Espíritu Santo! Aleluya! Amén.

Gracias Papito Jehová!

Gracias amado Jesucristo! Gracias Espíritu Santo! Amén. Este artículo está escrito

para honra y gloria de Dios. Aleluya! Amén.

Si esta palabra tocó tu corazón y deseas hacer la oración de fe, puedes confesar con tu boca:

Padre Nuestro gracias por amarme con amor eterno, ante el trono de la gracia y delante de nuestro Señor Jesucristo pido me perdones mis pecados de obra y omisión o aquellos pecados que me son ocultos y acepto a tu hijo Jesucristo mi Salvador, escribe mi nombre y el de mi familia en el libro de la vida, creo que es tu hijo amado, vino y dio su vida por mí, y resucitó al tercer día, y Jesucristo es mi Señor.

En el nombre de Cristo Jesús! Amén.

Gloria a Dios! Aleluya! Bendice alma mía a Jehová! Aleluya! Amén.


Comments


Bendiciones

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Dios les Bendiga en el nombre de Jesús de Nazaret Cristo. Amén

#wordsofhope2020

#palabrasdeesperanza2020

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