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Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre by Blanca Quiroga

  • Writer: Dra Blanca Quiroga
    Dra Blanca Quiroga
  • Jan 11, 2022
  • 6 min read

Updated: Oct 24, 2023

Este artículo está escrito para la Honra y Gloria de Nuestro Padre y Jesucristo! Aleluya! Amén Amén Amén.



Todas vuestras cosas sean hechas con amor. (1 Corintios 16:14).

Después de haber estado 15 días en el hospital, frente a la más fría de las situaciones, Dios me sacó de ahí, le doy la Gloria por ello y por sanarme. Aleluya! Hay ocasiones que cosas inexplicables y sobrenaturales nos pasan.

Pero al salir hubo en mí cierta inquietud, por los hechos sucedidos antes de ingresar a ese hospital, y dentro de ella otro tanto, que fue la cosa más extraña que me haya sucedido en la vida.

Sin poder juzgar las cosas, más aprendiendo la más difícil de mis lecciones de vida, que pronto les compartiré. Y escuchando el testimonio de algunos al señalar cosas que me hacían sentir mal. Me decían yo te ví! Vi lo que hiciste! Escuche lo que dijiste! Andabas mal y eso dolía en lo profundo, porque ni yo misma sabía que pasaba.

Esos 15 días tuve la oportunidad de compartir con los oprimidos, así como estuve yo unos días, parecía una prisión. Más mi Dios y Padre como poderoso gigante peleo por mi! Mi Señor Jesucristo a ti clamo, paras la tormenta y conviertes todo en bendición.

Dios es fiel:

Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;

Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré.

Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación. (Salmos 91:14-16).

Pensaba tantas cosas sobre cómo me verían y sobre mi persona, pero sólo un te amo ! y un gran abrazo hubiera sido suficiente. Para calmar cualquier dolor y pesar, con el amor de Dios que es en Cristo Jesús.

Te amo Papito Jehová! Te amo Señor Jesucristo! Te amo Espíritu Santo! Aleluya! Amén.

Todo esto fueron lecciones para mi, en el amor de Dios que es en Cristo Jesús.

Pero al salir Dios me confortó, Él sabía lo que necesitaba.

Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. (Salmos 23:3).

Regresando a casa de mami, le dije a mi esposo estaciona la camioneta en ese lugar, creí que los vecinos no estaban, porque hace poco Don Pepé partió con Dios, pero mi sorpresa fue ver a su esposa que salió a recibirme, entonces pude abrazarla y darle el pésame, y poder decirle que mi papá y su esposo de seguro platicaban en el cielo, como lo hacían cada mañana.

Pedirle a Dios que le diera paz, consolación gozo para fortalecerla, amor a ella y a toda su familia. Me quebrante un poco, pero ya no importa lo que yo sienta, sino como se sienta la otra persona. A veces nos enfocamos tanto en nosotros que perdemos el verdadero enfoque, ser luz en el mundo y no oscuridad, esa luz que no se puede ocultar que alumbra con la luz de Cristo. Ella recibió la paz de Dios y de Cristo y yo también. Sin duda el consuelo nos llego a ambas.

Nosotros como hermanos ayudamos a confortar a otros.

Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.

Todas vuestras cosas sean hechas con amor.

Hermanos, ya sabéis que la familia de Estéfanas es las primicias de Acaya, y que ellos se han dedicado al servicio de los santos.

Os ruego que os sujetéis a personas como ellos, y a todos los que ayudan y trabajan.

Me regocijo con la venida de Estéfanas, de Fortunato y de Acaico, pues ellos han suplido vuestra ausencia.

Porque confortaron mi espíritu y el vuestro; reconoced, pues, a tales personas. (1 Corintios 16:13-18).

Igualmente Tito fue consolado y confortado en su espíritu por todos los que le recibieron.

Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte.

Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.

Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el asunto.

Así que, aunque os escribí, no fue por causa del que cometió el agravio, ni por causa del que lo padeció, sino para que se os hiciese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por vosotros delante de Dios.

Por esto hemos sido consolados en vuestra consolación; pero mucho más nos gozamos por el gozo de Tito, que haya sido confortado su espíritu por todos vosotros.

Pues si de algo me he gloriado con él respecto de vosotros, no he sido avergonzado, sino que así como en todo os hemos hablado con verdad, también nuestro gloriarnos con Tito resultó verdad.

Y su cariño para con vosotros es aun más abundante, cuando se acuerda de la obediencia de todos vosotros, de cómo lo recibisteis con temor y temblor.

Me gozo de que en todo tengo confianza en vosotros. (2 Corintios 7:9-16).

Y a la puerta de la casa de mami, paso una mujer, iba con el corazón quebrantado por la pérdida de su hija y juntando para poder darle cristiana sepultura, de tan solo 14 años, oramos juntas y la abrace con todo mi corazón, más yo en este caso nada puedo hacer. Sólo decirle cuánto lo sentía. Se quebrantó un poco, más se fue en paz. Hay consolación de Dios en Cristo para consolar a otros, de esta forma entiendo de lo que habla el apóstol Pablo.

El apóstol Pablo habla sobre sus aflicciones: por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.

Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación y dice:

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación,

el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.

Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.

Pero si somos atribulados, es para vuestra consolación y salvación; o si somos consolados, es para vuestra consolación y salvación, la cual se opera en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos.

Y nuestra esperanza respecto de vosotros es firme, pues sabemos que así como sois compañeros en las aflicciones, también lo sois en la consolación.

Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida.

Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos;

el cual nos libró, y nos libra, y en quien esperamos que aún nos librará, de tan gran muerte;

cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración, para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don concedido a nosotros por medio de muchos. (2 Corintios 1:3-11).

Somos mutuamente confortados por la fe que nos es común. El apóstol Pablo habla de ello.

Primeramente doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo.

Porque testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones,

rogando que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros.

Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados;

esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí. (Romanos 1:8-12).

El apóstol nos habla del amor y la fe de Filemón, teniendo gran gozo y consolación en su amor, fueron confortados los corazones de los santos.

Doy gracias a mi Dios, haciendo siempre memoria de ti en mis oraciones,

porque oigo del amor y de la fe que tienes hacia el Señor Jesús, y para con todos los santos;

para que la participación de tu fe sea eficaz en el conocimiento de todo el bien que está en vosotros por Cristo Jesús.

Pues tenemos gran gozo y consolación en tu amor, porque por ti, oh hermano, han sido confortados los corazones de los santos. (Filemón 1:4-7).

Te amo Papito Jehová! Te amo Señor Jesucristo! Te amo Espíritu Santo! Aleluya! Amén.

Gracias Papito Jehová!

Gracias amado Jesucristo! Gracias Espíritu Santo! Amén. Este artículo está escrito

para honra y gloria de Dios. Aleluya! Amén.

Si esta palabra tocó tu corazón y deseas hacer la oración de fe, puedes confesar con tu boca:

Padre Nuestro gracias por amarme con amor eterno, ante el trono de la gracia y delante de nuestro Señor Jesucristo pido me perdones mis pecados de obra y omisión o aquellos pecados que me son ocultos y acepto a tu hijo Jesucristo mi Salvador, escribe mi nombre y el de mi familia en el libro de la vida, creo que es tu hijo amado, vino y dio su vida por mí, y resucitó al tercer día, y Jesucristo es mi Señor.

En el nombre de Cristo Jesús! Amén.

Gloria a Dios! Aleluya! Bendice alma mía a Jehová! Aleluya! Amén.


Comments


Bendiciones

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Dios les Bendiga en el nombre de Jesús de Nazaret Cristo. Amén

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#palabrasdeesperanza2020

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