El propósito del Señor en el apóstol Pablo by Blanca Quiroga
- Dra Blanca Quiroga

- Oct 7, 2023
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Updated: Oct 24, 2023
Este artículo está escrito para honra y gloria de Dios. Aleluya! Amén.

Publicado el: 30 de septiembre de 2023 by Dra Blanca Quiroga
Toda la honra y gloria a Dios y a nuestro Señor Jesucristo! Aleluya! Amén.
Las ropas del apóstol Esteban habían sido puestas a los pies de un joven llamado Saulo perseguidor de los cristianos, quien después el Señor le puso por nombre Pablo.
Dice la palabra de Dios:
Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. (Hechos 7:58).
El apóstol Pablo, anduvo irreprensible en cuanto a la justicia que es en la ley, perseguidor de la iglesia con tal celo, como fariseo.
Dice la palabra de Dios:
Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más:
circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo;
en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. (Filipenses 3:4-6).
El apóstol Pablo fue elegido por el Señor para llevar su nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel. El hermano Pablo había asolado la Iglesia. El Señor le dijo a Ananías: Ve, porque instrumento escogido me es este, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.
Dice la palabra de Dios:
Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor.
Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora,
y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista.
Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén;
y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre.
El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es este, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel;
porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.
Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.
Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado.
Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco. (Hechos 9:10-19).
Había una gran diferencia entre algunos hermanos en Cristo mientras el apóstol Pablo predicaba, unos prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios y otros juzgaron a Pablo, que no era digno de la vida eterna, había una diferencia de opiniones y creencias, pero Pablo recordaba las palabras y mandato del Señor: Te he puesto para luz de los gentiles, A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.
Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente día de reposo les hablasen de estas cosas.
Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios.
El siguiente día de reposo se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios.
Pero viendo los judíos la muchedumbre, se llenaron de celos, y rebatían lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando.
Entonces Pablo y Bernabé, hablando con denuedo, dijeron: A vosotros a la verdad era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios; mas puesto que la desecháis, y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles.
Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo:T e he puesto para luz de los gentiles,A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.
Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.
Y la palabra del Señor se difundía por toda aquella provincia. (Hechos 13:42-49).
Los sufrimientos del apóstol Pablo. Dice la palabra de Dios:
Los sufrimientos de Pablo como apóstol fueron muchos, a veces le tomaban por loco por su sabiduría de lo alto. Dice la palabra de Dios:
pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura;
mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. (1 Corintios 1:23-24).
Dando testimonio el apóstol Pedro de la sabiduría de lo alto que poseía el hermano Pablo la recibió de Dios.
Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito. (2 Pedro 3:15).
Pablo deseaba en su corazón que el rey Agripa creyera para que se salvará pero Festo le había sido por tropiezo. Cuando dijo: Festo a gran voz dijo: Estás loco, Pablo; las muchas letras te vuelven loco. Mas él dijo: No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de cordura. El rey Agripa le dijo: Por poco me persuades a ser cristiano.
Diciendo él estas cosas en su defensa, Festo a gran voz dijo: Estás loco, Pablo; las muchas letras te vuelven loco.
Mas él dijo: No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo palabras de verdad y de cordura.
Pues el rey sabe estas cosas, delante de quien también hablo con toda confianza. Porque no pienso que ignora nada de esto; pues no se ha hecho esto en algún rincón.
¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees.
Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano.
(Hechos 26:28).
Lo juzgaron de loco, el apóstol Pablo hablaba con sabiduría de lo alto, porque los hombres naturales no entendían lo que les predicaba, porque el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, porque se han de discernir espiritualmente.
Dice la palabra de Dios:
Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. (1 Corintios 2:14).
Dijo el apóstol Pablo:
Porque si estamos locos, es para Dios; y si somos cuerdos, es para vosotros. (2 Corintios 5:13).
Los sufrimientos de Pablo, el primero es que le creían loco, dijo el apóstol Pablo:
En trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.
Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.
Dice la palabra de Dios:
Otra vez digo: Que nadie me tenga por loco; o de otra manera, recibidme como a loco, para que yo también me gloríe un poquito.
Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como en locura, con esta confianza de gloriarme.
Puesto que muchos se glorían según la carne, también yo me gloriaré; porque de buena gana toleráis a los necios, siendo vosotros cuerdos.
Pues toleráis si alguno os esclaviza, si alguno os devora, si alguno toma lo vuestro, si alguno se enaltece, si alguno os da de bofetadas.
Para vergüenza mía lo digo, para eso fuimos demasiado débiles.
Pero en lo que otro tenga osadía (hablo con locura), también yo tengo osadía. ¿Son hebreos? Yo también. ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? También yo.
¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces.
De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.
Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar;
en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos;
en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez;
y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.
¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno?
Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad.
El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento.
En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los damascenos para prenderme;
y fui descolgado del muro en un canasto por una ventana, y escapé de sus manos. (2 Corintios 11:16-33).
El apóstol Pablo padeció ansiedad, no tuvo reposo en su espíritu en Troas.
Cuando llegué a Troas para predicar el evangelio de Cristo, aunque se me abrió puerta en el Señor, no tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado a mi hermano Tito; así, despidiéndome de ellos, partí para Macedonia. (2 Corintios 2:12-13).
Mensaje del apóstol Pablo a los Colosenses, dijo: Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia; de la cual fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios.
Dice la palabra de Dios:
Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia;
de la cual fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios,
el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos,
a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,
a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre;
para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí. (Colosenses 1:24-29).
El apóstol Pablo se regocija al arrepentirse los Corintios, dijo: mucho me glorío con respecto de vosotros; lleno estoy de consolación; sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones, dice la palabra de Dios:
Admitidnos: a nadie hemos agraviado, a nadie hemos corrompido, a nadie hemos engañado.
No lo digo para condenaros; pues ya he dicho antes que estáis en nuestro corazón, para morir y para vivir juntamente.
Mucha franqueza tengo con vosotros; mucho me glorío con respecto de vosotros; lleno estoy de consolación; sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones. (2 Corintios 7:2-4).
El apóstol Pablo debatía, predicaba, enseñaba y tuvo discursos en Roma y otras ciudades, enseñó por años en diferentes ciudades, rentando casa o en la sinagogas, o donde pasaba sirviendo al Señor Jesús El Cristo de Dios, era su vida, de día y de noche por todo el resto de su vida desde el momento que nuestro Señor le abrieron los ojos. Y el fue enseñado por nuestro Señor Jesús.
En Corinto estuvo ahí un año y seis meses, el Señor le dijo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.
Dice la palabra de Dios:
Y Crispo, el principal de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y muchos de los corintios, oyendo, creían y eran bautizados.
Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles;
porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.
Y se detuvo allí un año y seis meses, enseñándoles la palabra de Dios. (Hechos 18:8-11).
En Roma, el apóstol Pablo permaneció por 2 años enteros en una casa alquilada predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo.
Dice la palabra de Dios:
Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían,
predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento. (Hechos 28:30-31).
En Asia, judíos y griegos oyeron la palabra del Señor Jesús, por espacio de dos años por boca del apóstol Pablo.
Así continuó por espacio de dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús. (Hechos 19:10).
Viaje de Pablo a Macedonia y Grecia, donde estuvo 3 meses.
Después de haber estado allí tres meses, y siéndole puestas asechanzas por los judíos para cuando se embarcase para Siria, tomó la decisión de volver por Macedonia.
Y le acompañaron hasta Asia, Sópater de Berea, Aristarco y Segundo de Tesalónica, Gayo de Derbe, y Timoteo; y de Asia, Tíquico y Trófimo. (Hechos 20:3-4).
En Antioquía, enseñando la palabra del Señor y anunciando el evangelio.
Y Pablo y Bernabé continuaron en Antioquía, enseñando la palabra del Señor y anunciando el evangelio con otros muchos. (Hechos 15:35).
El apóstol Pablo se ponía como ejemplo, corría cada día la carrera de la fe para obtener la corona incorruptible, golpeando su cuerpo poniéndolo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, el mismo viniera a ser eliminado, manteniéndose irreprensible ante el Señor.
Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. (Filipenses 3:17).
Dice la palabra de Dios:
¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis.
Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.
Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire,
sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado. (1 Corintios 9:24-27).
Mensaje del apóstol Pablo a los Filipenses, dijo que daba por perdido cosas terrenales y hechas por él por amor a Cristo, y da honor, prioridad y ganancia el estar en Cristo Jesús nuestro Señor, dejando de enfocarse en las cosas que perecen, buscando las que permanecen para siempre! Que son las cosas del reino.
Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. (Filipenses 3:7).
El apóstol Pablo dijo: Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.
Y el apóstol Pablo nos habla de la diferencia en la justicia que tenemos, la justicia que es por la ley porque él era fariseo y la justicia por la fe en Cristo Jesús nuestro Señor, la sabiduría del apóstol Pablo era dada por Dios, no era sabiduría humana.
Ciertamente, Dios nos instruye en justicia y nos prepara para toda buena obra. Dice la palabra de Dios:
enfoca en la justicia que es por la fe en Cristo, no teniendo su propia justicia,
y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;
a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte,
si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos.
No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. (Filipenses 3:8-12).
Te amo mi Dios Jehová y Padre! Te amo Jesucristo! Te amo Espiritu Santo! Aleluya! Amén.
Gracias mi Dios Jehová y Padre! Gracias amado Jesucristo! Gracias Espíritu Santo! Amén. Este artículo está escrito para honra y gloria de Dios. Aleluya! Amén.
Si esta palabra tocó tu corazón y deseas hacer la oración de fe, puedes confesar con tu boca:
Padre Nuestro gracias por amarme con amor eterno, ante el trono de la gracia y delante de Cristo Jesús pido me perdones mis pecados de obra y omisión y aquellos pecados que me son ocultos y acepto a tu Hijo Jesús de Nazaret El Cristo como mi Salvador, escribe mi nombre y el de mi familia en el libro de la vida, creo que es tu hijo amado, vino y dio su vida por mí, y resucitó al tercer día.
En el nombre de Cristo Jesús! Amén.
Gloria a Dios Padre! Bendice alma mía a Jehová! Alabado sea tu nombre Jesús! Aleluya! Amén.
Toda la honra y gloria a Dios y a nuestro Señor Jesucristo! Aleluya! Amén.

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