Jesús de Nazaret dijo: Guardaos by Blanca Quiroga
- Dra Blanca Quiroga

- Jan 18, 2022
- 8 min read
Updated: Oct 24, 2023
Este artículo está escrito para la Honra y Gloria de Nuestro Padre y Jesucristo! Aleluya! Amén Amén Amén.

Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. (Mateo 6:1).
Este artículo está escrito para honra y gloria de Dios. Aleluya! Amén.
Después de haber pasado una prueba muy fuerte en mi vida, mi esposo estuvo pidiendo oracion a varios pastores de distintas iglesias, y después pedí oración a un pastor para que orara por mí, porque tenía una problemática, y después de un rato entendí una palabra "Guardaos". Lo cual lo tomé como un alerta! Tened cuidado!
No dejes de buscar a Dios y no te sueltes de la mano de Nuestro Señor Jesucristo. Cristo Viene! No sabemos el momento, velad y orad.
Jesús de Nazaret Hijo de Dios Cristo, conoce los pensamientos y lo que maquinan en sus corazones.
Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro lado y vino a su ciudad.
Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.
Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema.
Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? (Mateo 9:1-4).
Y como dijo Pedro a Jesús de Nazaret: Tú lo sabes todo.
Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. (Juan 21:17).
Y Jesús de Nazaret dijo de que debemos guardarnos, claramente nos habla de ello.
Que nos guardemos de hacer nuestra justicia de delante de los hombres, para ser vistos de ellos, para poder tener recompensa.
Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. (Mateo 6:1).
Jesús de Nazaret dijo: guardaos de los hombres porque os entregarán a los concilios.
Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán; (Mateo 10:17).
Dijo el apóstol Pablo en su carta a los Tesalonicenses, por lo cual orad.
Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros,
y para que seamos librados de hombres perversos y malos; porque no es de todos la fe.
Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal.
Y tenemos confianza respecto a vosotros en el Señor, en que hacéis y haréis lo que os hemos mandado.
Y el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo. (2 Tesalonicenses 3: 1-5).
Jesús de Nazaret dijo: guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos.
Y Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos. (Mateo 16:6).
Jesús aclara que la levadura de los fariseos y de los saduceos es la doctrina y la incredulidad y la hipocresía.
Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos. (Mateo 16:12).
En esto, juntándose por millares la multitud, tanto que unos a otros se atropellaban, comenzó a decir a sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. (Lucas 12:12).
En estos versículos les habla Jesús en parábolas sobre la levadura de los fariseos y los apóstoles no entendían aún.
El pan que fue dado a las multitudes, es el pan multiplicado después que Jesús oró lo bendijo y lo partió, pan del cielo, pan sin levadura.
Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud. (Mateo 14:19).
Y en la cena del Señor, el pan sin levadura. Jesús de Nazaret es el pan vivo que descendió del cielo.
Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua.
Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua para que la comamos.
Ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la preparemos?
Él les dijo: He aquí, al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa donde entrare,
y decid al padre de familia de esa casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?
Entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad allí.
Fueron, pues, y hallaron como les había dicho; y prepararon la pascua.
Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con él los apóstoles.
Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca!
Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de Dios.
Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomad esto, y repartidlo entre vosotros;
porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.
Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.
De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.
Mas he aquí, la mano del que me entrega está conmigo en la mesa.
A la verdad el Hijo del Hombre va, según lo que está determinado; pero ¡ay de aquel hombre por quien es entregado!
Entonces ellos comenzaron a discutir entre sí, quién de ellos sería el que había de hacer esto. (Lucas 22:7-23).
Jesús en la cena del Señor, bendijo el pan y lo partió, por esta razón podemos participar de la cena del Señor como lo hicieron los apóstoles dijo Jesús: haced esto en memoria de mi. Hagámoslo como indica la palabra y con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.
Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. (Mateo 26:26).
Y el apóstol Pablo:
Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad. (1 Corintios 5:8).
Aquí con los hechos ocurridos al alimentar a la multitud, Jesús les explica a los apóstoles sobre la levadura de los fariseos y los saduceos.
Habían olvidado de traer pan, y no tenían sino un pan consigo en la barca.
Y él les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes.
Y discutían entre sí, diciendo: Es porque no trajimos pan.
Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis endurecido vuestro corazón?
¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís? ¿Y no recordáis?
Cuando partí los cinco panes entre cinco mil, ¿cuántas cestas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Doce.
Y cuando los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: Siete.
Y les dijo: ¿Cómo aún no entendéis? (Marcos 8:14-21).
Jesús de Nazaret dijo: guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes, no indica cual es la levadura de Herodes pero podría ser mundanalidad, maldad e iniquidad.
Y él les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes. (Marcos 8:15).
Jesús de Nazaret dijo: guardaos de los escribas.
Y les decía en su doctrina: Guardaos de los escribas, que gustan de andar con largas ropas, y aman las salutaciones en las plazas, (Marcos 12:38).
Guardaos de los escribas, que gustan de andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas; (Lucas 20:46).
Recordemos lo que dijo el apóstol Pablo por muy poca que sea la levadura leuda toda la masa, hablando a los Gálatas que la levadura de los fariseos comenzó afectarles, cuando ellos corrían bien. Hablando de un prosélito, justo, gentil convertido al judaísmo y pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.
He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo.
Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley.
De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.
Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia;
porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.
Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad?
Esta persuasión no procede de aquel que os llama.
Un poco de levadura leuda toda la masa.
Yo confío respecto de vosotros en el Señor, que no pensaréis de otro modo; mas el
que os perturba llevará la sentencia, quienquiera que sea.
Y yo, hermanos, si aún predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución
todavía? En tal caso se ha quitado el tropiezo de la cruz.
¡Ojalá se mutilasen los que os perturban! (Gálatas 5:2-12).
Jesús de Nazaret dijo: guardaos de los falsos profetas, por sus frutos los conoceréis.
Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. (Mateo 7:15).
Jesús de Nazaret dijo: se levantarán falsos Cristos y falsos profetas y harán grandes señales y prodigios y engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.
Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. (Mateo 24:24).
Dijo el apóstol Pedro:
Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. (2 Pedro 2:1).
El apóstol Juan habla del Espíritu de Dios y el espíritu del anticristo.
Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. (1 Juan 4:1).
El apóstol Pablo dijo: guardaos de los perros, de los malos obreros y de los mutiladores del cuerpo.
Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo. (Filipenses 3:2).
Jesús de Nazaret dijo: guardaos de toda avaricia.
Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. (Lucas 12:15).
Dijo el apóstol Pedro: guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza.
Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza. (2 Pedro 3:17).
Dijo el apóstol Juan, dijo: guardaos de los ídolos,
Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.
Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.
Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna.
Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén. (1 Juan 5:18-21).
Te amo Papito Jehová! Te amo Señor Jesucristo! Te amo Espíritu Santo! Aleluya! Amén.
Gracias Papito Jehová!
Gracias amado Jesucristo! Gracias Espíritu Santo! Amén. Este artículo está escrito
para honra y gloria de Dios. Aleluya! Amén.
Si esta palabra tocó tu corazón y deseas hacer la oración de fe, puedes confesar con tu boca:
Padre Nuestro gracias por amarme con amor eterno, ante el trono de la gracia y delante de nuestro Señor Jesucristo pido me perdones mis pecados de obra y omisión o aquellos pecados que me son ocultos y acepto a tu hijo Jesucristo mi Salvador, escribe mi nombre y el de mi familia en el libro de la vida, creo que es tu hijo amado, vino y dio su vida por mí, y resucitó al tercer día, y Jesucristo es mi Señor.
En el nombre de Cristo Jesús! Amén.
Gloria a Dios! Aleluya! Bendice alma mía a Jehová! Aleluya! Amén.




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