Los apóstoles le dijeron: Señor, danos siempre este pan by Dra Blanca Quiroga
- Dra Blanca Quiroga

- Feb 8, 2023
- 9 min read
Updated: Oct 24, 2023
Este artículo está escrito para la Honra y Gloria de Nuestro Padre y Jesucristo! Aleluya! Amén Amén Amén.

Elaborado el 15 de octubre de 2022 by Dra. Blanca Quiroga.
Este artículo está escrito para honra y gloria de Dios. Aleluya! Amén.
Recuerdo cuando pase hambres como en el año 2001 pocas personas se enteraron, mi papito Luis había sido operado del corazón y yo quería ayudarle y recuerdo que hasta lo había acompañado a tomar fotografías a un salón de fiestas porque él siempre fue tan honrado e íntegro que trabajo aun con medio corazón, que comencé a trabajar por una recomendación de un ex compañero de trabajo de la empresa en la que había trabajado para vender autofinanciamientos, y recuerdo que dejaba mi carro en la estación del metro y luego me iba en metro a Plaza México, ahí eran guardias completas de turno y donde la base era tan baja de 340 pesos para camiones que no servía ni para comida, y ahí me quedaba por toda la jornada y no podías moverte de ahí porque si llegaba el supervisor de turno te podía dejar sin empleo, pero un día ya me había debilitado porque ya mi delgadez ya era evidente que mi garganta se cerraba por la falta de alimento y cuando empezaba a comer comía tan lento que batallaba para deglutir y yo callaba no decía a nadie los problemas por los cuales pasaba, y ese día mi compañera dijo: tengo unos tamales pero yo no quise pedirle, y ella se fue a comer, recuerdo que casi me desmayaba sentía que no podía más, y entonces pasó un milagro, en eso llego una amiga de mi mami que se llama Hilda Hdz. y me dijo: Aurora, que estás haciendo aquí? Te invito a comer, yo me sentía tan mal que sentía que no iba a poder de la debilidad, y me llevó a un restaurante cerca de donde yo estaba de guardia, había tanta comida se veía deliciosa, que empecé a comer con cuidado, recuerdo haberle dicho que comía despacio, lo cual ella dijo después te vi comer muy rápido, y yo sonreí, no le dije a ella lo que estaba pasando.
Gloria a Dios! Gloria a Nuestro Señor Jesucristo por este milagro.
Pasó el tiempo y en el año 2005 entre a trabajar en una empresa fungía como coordinadora de ventas de una empresa de publicidad y me habían asignado a un vendedor el cual no tenía para comer, y como a mi me daban sueldo base más alto que a él le compartía de mi comida o le compraba de comer que no le faltará el pan, hicimos un excelente equipo, y superamos la meta de ventas a un 110% con felicitaciones por parte del gerente de ventas.
A partir de ahí fue cuando comencé a compartir mi comida con los demás siempre que he podido, en el 2008 fui a ayudar a una Casa Hogar Imperio de Amor, no saben como sufrí y lloré porque les faltaban recursos para comida, que le dije a Paty: Ningún niño se quedará con hambre, y comencé a recaudar para los desayunos de los niños y la leche era lo más costoso leche tetrapack, y en mis clases de maestría había compañeras directoras que comencé a pedir apoyo a los colegios para donar la leche para los desayunos y en un solo día donaban los litros de leche para 4 meses de desayunos.
Recuerdo que una entrega hubo quienes sintieron tan hermoso que lloraron cuando unos niños fueron y recogieron las donaciones de comida al Colegio Americano Anáhuac, y todos los niños estaban afuera de sus salones viendo cómo los niños de la Casa Hogar encestaban unas pelotas en la canasta y todos gritaban emocionados con júbilo con ellos, compartiendo con ellos y siendo misericordiosos con ellos.
Y aparte Dios me proveyó de un muy buen trabajo en una empresa y yo cada sábado mandaba o mamá y yo íbamos al mercado muy temprano para recoger la caja gigante de cereal y recogíamos la caja de plátano que padrinos o madrinas aportaban, fue como empecé ayudar en la Casa hogar y después surgieron otras necesidades que después les contaré, Porqué les cuento esto? Porque abro mi corazón? Para que conozcan porque hago esto de ayudar a los niños, yo sé lo que es pasar hambres, y decidí no endurecer mi corazón, quizás eso me hizo perder cosas materiales, pero sí gozar de una buena conciencia ante Dios y ser una mujer justa, teniendo un corazón agradecido con Dios y misericordioso con el prójimo, para que no pasaran por lo que yo pasé.
Recuerdo que una hermana me dijo una vez no hemos tenido para comer, y cuando ella dijo: He orado y el hambre se calmó, pudimos pasar los días con hambre de comida pero en paz y llenos en Dios. No la iba a dejar desamparada sin comer, después me mandó mensaje diciendo: miré hermana ya compre comida ya Dios había enviado la provisión, y esta provisión puede ser a través de una hermana o un hermano, a través de una iglesia o Dios mismo él sabe cómo envía, doy testimonio que Dios me ha proveído! y El da su comida a su tiempo y que la palabra de Dios nos alimenta diariamente, nos edifica y nos fortalece espiritualmente para afrontar estas pruebas tan difíciles que a veces pasamos.
Te amo Abba Padre, dice el Salmo 41,
Bienaventurado el que piensa en el pobre; En el día malo lo librará Jehová.
Jehová lo guardará, y le dará vida; Será bienaventurado en la tierra,
Y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos.
Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor; Mullirás toda su cama en su enfermedad. (Salmos 41:1-3).
Aquel fue otro tiempo y ahora siento que Jesús vive en mi.
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. (Gálatas 2:20).
Dios da la comida a su tiempo, Jesús es el pan Vivo que descendió del Cielo, como el maná diario, y a Dios debemos acudir a recibir y para dar a los demás sus misericordias son nuevas cada mañana y te ama con amor eterno.
Pido a Dios toque nuestro corazón para dar ese pan que Dios quiere que demos al prójimo, el pan de cada día y palabras de vida eterna. en el nombre de Jesús Amén.
Jesús, el pan de vida.
Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá?
Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.
Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a este señaló Dios el Padre.
Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?
Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.
Le dijeron entonces: ¿Qué señal, pues, haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obra haces?
Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer.
Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo.
Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.
Le dijeron: Señor, danos siempre este pan.
Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.
Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis.
Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.
Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.
Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo.
Y decían: ¿No es este Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo, pues, dice este: Del cielo he descendido?
Jesús respondió y les dijo: No murmuréis entre vosotros.
Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.
Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí.
No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios; este ha visto al Padre.
De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.
Yo soy el pan de vida.
Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron.
Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera.
Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede este darnos a comer su carne?
Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.
El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.
Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.
Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.
Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernaum. (Juan 6: 25-59).
Por eso hoy comparto esas ayuda a los niños con cáncer y otras necesidades, así como la Palabra de Vida Eterna por amor a Cristo Jesús, quiero estar digna ante su presencia cuando vea su rostro y lo abrace.
El juicio de las naciones.
Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria,
y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.
Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;
estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.
Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?
¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?
¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?
Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.
Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;
fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.
Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?
Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.
E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna. (Mateo 25:31-46).
Te amo Padre Jehová! Te amo Jesucristo! Te amo Espiritu Santo! Aleluya! Amén.
Gracias Padre Jehová! Gracias amado Jesucristo! Gracias Espíritu Santo! Amén. Este artículo está escrito
para honra y gloria de Dios. Aleluya! Amén.
Si esta palabra tocó tu corazón y deseas hacer la oración de fe, puedes confesar con tu boca:
Padre Nuestro gracias por amarme con amor eterno, ante el trono de la gracia y delante de Cristo Jesús pido me perdones mis pecados de obra y omisión y aquellos pecados que me son ocultos y acepto a tu Santo Hijo Jesús de nazaret El Cristo como mi Salvador, escribe mi nombre y el de mi familia en el libro de la vida, creo que es tu hijo amado, vino y dio su vida por mí, y resucitó al tercer día, y Jesucristo es mi Señor.
En el nombre de Cristo Jesús! Amén.
Gloria a Dios Padre! Bendice alma mía a Jehová! Alabado sea tu nombre Jesús! Aleluya! Amén.




Comments