Dios nos ama by Blanca Quiroga
- Dra Blanca Quiroga

- Feb 8, 2023
- 9 min read
Updated: Oct 24, 2023
Este artículo está escrito para la Honra y Gloria de Nuestro Padre y Jesucristo! Aleluya! Amén Amén Amén.

Elaborado el 29 Marzo de 2020 by Dra. Blanca Quiroga.
Este artículo está escrito para la honra y gloria de Nuestro Padre y Jesucristo! Aleluya! Amén Amén Amén.
Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. (Romanos 5:8).
Esto pasó hace casi un año, recuerdo aquella noche que tuvimos reunión de familias en la iglesia que asistimos, obviamente había lleno total había muchas familias reunidas en el lugar, después de la cena empezó una alabanza, ya saben cómo somos las mujeres que vamos al baño, que si por una cosa que por otra y le dije a mi esposo en un momento regreso, sentí levantarme de mi asiento y me dirigí al baño, cuando iba en camino había una joven como de unos 14 años, con cabello rizado y desde el momento que la vi en silla de ruedas, esa silla no era tan común, tipo como cuando las personas tienen parálisis.
Wowww!! Sentí por dentro un "amor " fruto del Espíritu, que no he vuelto experimentar, un inmenso amor interior que me inundaba por dentro, como cuando se enciende una luz por dentro y se expande que desbordaba en mi espíritu.
Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios
El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. (1 Juan 4:7-9).
No sabía qué hacer? No era algo que hubiera vivido antes, así que no podía creerlo que de regreso llegué con ella, y pedí a sus padres permiso de tomar sus manos, Sin hablar! Sentía eso tan hermoso; Aún recuerdo su rostro color bronceado iluminado, sus ojos grandes y grises, cuando toque sus manos ella sonrió y sus ojos se abrieron tan grandes, que solo pude decirle al oído, Dios te ama mucho! Y así fue por unos minutos mientras ella me veía muy feliz, ella recibió de Dios! son cosas que pasan que Dios pone en el corazón y en tu espíritu sientes que debes hacerlo.
Ese fruto del Espíritu fue maravilloso y no lo he sentido de nuevo en este tiempo, mas Dios demuestra su amor en muchas formas según mis experiencias es tan creativo y maravilloso, él lo hace como quiere, cuando él quiere y sobre todo con quien él quiere y nos demuestra su soberanía cada día, incuestionable por mi; No soy nadie, solo una pequeña e humilde mortal! Con mucha fe! Que cuando me reencontré con Él, me reencontré con Jesús y el Espíritu Santo! Y los milagros hechos en casa empezando con mi hermana al nivelar el largo de sus piernas en una campaña de sanación empecé a creer en los milagros! Y todos los días me aferro a mi fe en nuestro Señor Jesucristo! Nuestro Salvador!
Hace días me vino el recuerdo de esa hermosa experiencia y quiero decirte que Dios te ama! Dios nos ha demostrado su amor siempre y lo hará para siempre, nos dio a su hijo unigénito, para reconciliarse con su pueblo y los gentiles pasamos a ser sus hijos adoptados, que al día de hoy toda la humanidad tiene la oportunidad de formar parte de esta hermosa familia.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16).
Y esa palabra "de tal manera" se convierte en algo maravilloso, sublime e indescriptible.
Si fuera chef les diría que el "amor" es aquel ingrediente completamente imprescindible en la receta de la salvación. Y es el ingrediente más difícil de conseguir humanamente hablando.
Porque por nosotros mismos no podemos darlo si no conocemos a Dios. Podríamos darlo de forma humana, porque ese amor es el que proviene de Dios para con sus hijos, no es amor de hombre, no es amor de humanos y ese amor se manifiesta en nuestro Espíritu.
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.
Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros.
En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. (1 Juan 4:7-13).
Cuando nosotros le amamos aun sin conocerlo, y lo hacemos con nuestra mente, corazón, alma y fuerzas.
Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. (Mateo 22:37).
Entonces puedo comprender que el gran amor de Nuestro Padre mora en Jesús , porque el amor que nos tuvo Jesucristo pudo soportar las críticas, persecución, falta de amor, repudio de la sociedad, falsos testimonios, la misma crucificción que fue un proceso muy doloroso y humillante para él, que no dejo de pensar en estos versículos, de un momento que fue especial para él y de una mujer que llamaban pecadora, que fue la que beso sus pies, los lavó con sus lágrimas, los secó con sus cabellos y ungió sus pies con perfume.
Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.
No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.
No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies.
Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama.
Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados.
Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados?
Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz. (Lucas 7:40-50).
De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella. (Mateo 26:13).
La misericordia es el nombre bíblico del amor. Si conocieran la misericordia de mi Padre podrían conocer la misericordia de Jesús y ver el perdón de pecados sin juzgar, ni señalar, porque él dijo mi Padre y yo uno somos.
Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. (1 Juan 4:7).
Dijo Jesús: El que me ame será amado por mi Padre,
El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. (Juan 14:21).
Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. (Juan 14:23).
Y gracias a ese amor Jesucristo dio su vida por nosotros, aun sabiendo lo que le esperaba, él dijo Padre hágase tu voluntad y no la mía,
Entonces comprendí que espiritualmente hablando no puedo dar lo que yo no produzco, y solo puedo dar lo que Dios quiere que dé a los demás y para eso somos llenados, por eso a veces cuesta tanto amar cuando te hacen daño una y otra vez, Dios sabe cuánto has sufrido y cuánto te ha dolido, y Jesucristo dijo:
Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón.
Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.
Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más;y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.
Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.
Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber. (Juan 16:6-15).
Podemos recibir el amor de Dios? Orando, es equivalente a permanecer en él como los pámpanos unidos a la Vid, somos edificados por él, al estar en su presencia y ser llenos de su Santo Espíritu, de tal forma que somos imperfectos intentando serlo a diario, más cada día pedimos ser limpiados, decía mi papito Luis: es una lucha constante. Dice la palabra de Dios,
Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,
de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,
para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;
para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,
seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,
y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,
a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén. (Efesios 3:14-21).
Dice la palabra que Dios que ya sabe nuestras necesidades antes que le pidamos, él sabe si necesitamos amor, gozo, mansedumbre, paz, lo que necesitemos él nos lo dará, Dios conoce lo profundo de nosotros hasta nuestros pensamientos,
No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. (Mateo 6:8).
Por esta razón cuando oramos recibimos palabra que toca el corazón porque y como buen Padre nos habla de distintas formas, y una de ellas es por medio de su palabra para exhortarnos, alertarnos, dirigirnos o edificarnos y Él lo sabía antes que tu lo sintieras, o sucediera, y esto llega por medio de revelación, para Él nada es oculto,
En oración en esa plática entre él y tú, en estos momentos de dolor, sé que él escucha nuestro clamor! Nuestros ruegos pidiendo misericordia y gritos de lamento! Como cuando el dolor es tan inmenso que no cabe en ti!
Te abraza tan fuerte! Tan fuerte! Que sientes rios de agua viva dentro de ti que tus lágrimas caen como el agua de cascadas,
En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.
El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.
Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado. (Juan 7:37-39).
Oraras hasta tener esa paz que sobrepasa todo entendimiento que tanto anhelas que sólo se logra en comunión con Dios.
Es cuando puedes dar lo que mora en tí, porque amar al prójimo es sentir su dolor, no es lo mismo tener empatía a solo dar una palabra, sino es sentir su dolor! Y querer ayudar! Porque aun cuando tu estés bien en casa y otros sufren no tendras paz hasta que hagas algo por ellos quizás no tienes forma de hacerlo pero una oración al Padre también es un acto de amor al prójimo y a ti mismo, y hay muchos otros actos de amor al prójimo, porque estás honrando a Dios cumpliendo un mandamiento.
Todo nuestro vivir en el Espíritu está lleno en el amor, de Padre, Hijo y Espíritu Santo,
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 8:37-39).
Este artículo está escrito para la honra y gloria de Nuestro Padre y Jesucristo! Aleluya! Amén Amén Amén.
Si esta palabra tocó tu corazón y deseas hacer la oración de fe, puedes confesar con tu boca:
Gracias Padre por amarme tanto, ante el Trono de la Gracia perdona mis pecados y acepto a tu Hijo Jesucristo como mi Salvador, escribe mi nombre en el libro de la vida, creo que es tu Hijo amado, vino y dio su vida por mi, y resucitó al tercer día, y Jesucristo es mi Señor.
En el nombre de Cristo Jesús! Amén Amén Amén.
Gloria a Dios Padre! Gloria a Jesucristo! Aleluya! Amén Amén Amén.
Te amo Papito Jehová! Te amo Jesucristo! Te amo Espiritu Santo! Aleluya! Amén Amén Amén.




Comments