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Bendiga su matrimonio by Dra Blanca Quiroga

  • Writer: Dra. Blanca Quiroga
    Dra. Blanca Quiroga
  • Sep 24, 2025
  • 15 min read

Este artículo está escrito para la Honra y Gloria de Nuestro Padre y Jesucristo! Aleluya! Amén Amén Amén.


Elaborado el 13 de Agosto del 2025 by Dra Blanca Quiroga.

 

Este artículo está escrito para la honra y gloria a Dios y nuestro Señor Jesucristo! Aleluya! Amén.

 

Cierto día estaba en mi red social y me apareció este cuadro en venta, me pareció tan hermosa la palabra que viene escrita en él, y mande mensaje para comprarlo, pero pasaron algunos 20 minutos y les dije: no lo venda quedenselo, la palabra que está escrita le ayudará a como tener un matrimonio en Dios, pero ella me dijo: nosotros no lo necesitamos, le dije: ¿Está segura? Yo le recomiendo que no lo venda y me dijo: no lo necesitamos, dije: bueno pues lo compraré para mi, y lo compré.


¿Cuántos de nosotros queremos un matrimonio más que bendecido?


Un matrimonio es una relación para toda la vida, es más que un enamoramiento o detalles para con uno con el otro, más que algo superficial, un matrimonio es algo profundo porque es una comunión y unión en el espíritu, alma y cuerpo, pero si no tiene conocimiento de ello y discernimiento, y si no se sabe lo que se hace no se logra estar con comunión y en el vínculo de paz y amor de Dios.


Debido a que no se sabe cómo estar en la paz de Dios, pero si tiene el entendimiento podrá tener un matrimonio más que bendecido. Si entiende y conoce usted que:


a) El esposo y la esposa son una sola carne. Dijo nuestro Señor Jesús: Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer. Dice la palabra de Dios:


y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno

Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer,

y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno.

Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. (Marcos 10:7-9).


Por esta razón al hombre le fue prohibido repudiar a su mujer, porque si adúltera y fornica con la mujer extraña comete adulterio contra su esposa (Está pecando contra su esposa).


Nuestro Señor Jesús nos enseña, que por la dureza del corazón el hombre repudia a su mujer, igualmente la mujer que repudia al hombre y se casa con otro adultera. No se puede estarse divorciando y cansándose nomas así. Dice la palabra de Dios:


Jesús enseña sobre el divorcio.


10 Levantándose de allí, vino a la región de Judea y al otro lado del Jordán; y volvió el pueblo a juntarse a él, y de nuevo les enseñaba como solía.

Y se acercaron los fariseos y le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar a su mujer.

Él, respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés?

Ellos dijeron: Moisés permitió dar carta de divorcio, y repudiarla.

Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento;

pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios.

 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer,

y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno.

Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

10 En casa volvieron los discípulos a preguntarle de lo mismo,

11 y les dijo: Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella;

12 y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio. (Marcos 10:2-12).

b) Dios nos da de Su Espíritu Santo por creer en Jesús, por lo tanto el esposo y la esposa cristianos tienen un mismo Espíritu y santificandose vivir en vínculo de paz y amor de Dios. Dice la palabra de Dios:


La esposa es coheredera de la gracia de la vida. Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo. Dice la palabra de Dios:


Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo. (1 Pedro 3:7).


Los maridos deben amar a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia. Dice la palabra de Dios:


Los maridos deben amar a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, así el marido debe: "santificarla en el lavamiento del agua por la palabra", no ensuciarla, y los dos santificados vivir en vínculo de paz y amor de Dios. Dice la palabra de Dios:


25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,

27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. (Efesios 5:25-27).


No seas áspero con tu esposa, ama a tu esposa, dice la palabra de Dios:


19 Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. (Colosenses 3:19).


Pero si cada uno es de diferente religión, o el creyente se une al incrédulo, o si uno es creyente, pero otro tiene otro dios, o los ídolos o los demonios se le llama "Yugo desigual" no hay comunión y por esta razón no están en paz, porque no están en una misma creencia y mismo pensar o sentir en Cristo Jesús.

No puede haber una comunión, ambos son de diferente fe, creencias e ideología, y eso impide que se acerquen a Dios como debe ser o lleven fruto. Recuerda que los que creemos en Jesús y hemos recibido el Espíritu Santo, somos templo del Dios viviente. Dice la palabra de Dios:


Somos templo del Dios viviente.


1No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?

15 ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?

 ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:

Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo.

17 Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor,

Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré,

18 Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor

Todopoderoso. (2 Corintios 6:14-18).


Pero, para aquellos que ya se casaron con incrédulos o no creyentes, hay esperanza!


c) El matrimonio es un gran misterio, el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos, por eso el marido o esposa creyente debe estar en constante oración y no apartarse de Dios, a veces hay muchos quebrantos o se tiene aflicción por la diferencia de fe, creencias y ideología.


Pero hay casos en que la palabra de Dios habla de separación y es cuando dice en la palabra:


17 Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor,

Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré,

18 Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor

Todopoderoso. (2 Corintios 6:17-18).


Manda el Señor: Que la mujer no se separe del marido; y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer.


El apóstol Pablo nos manda: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone.

Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone.


Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos.


Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.


Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer?

Cada caso lo ministran en su iglesia con su pastor, en caso que haya que separarse, solo Dios puede decir que hacer en cada caso presentado ante un pastor, habiendo ayunado y orado por días y en caso de abuso físico o verbal debe hablar inmediatamente con su pastor, y necesita llevar testigos. Dice la palabra de Dios.


10 Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido;

11 y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer.

12 Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone.

13 Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone.

14 Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos.

15 Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.

16 Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer? (1 Corintios 7:10-16).


Para testimonio para la honra y gloria de Dios, una hermana de la iglesia llegaba a su casa después del servicio en su iglesia, y siempre que llegaba el esposo la maltrataba y le gritaba cosas horribles, pero una noche la hermana llego a su casa y Dios tuvo misericordia de ella y le dijo: Sujetate a Jesucristo y en eso el esposo cayó el suelo, tocado por Dios, y luego la hermana dio testimonio en la iglesia que su esposo ya era otro. Dios tuvo misericordia de ella y sus hijos.


El alma se apega a la esposa o al esposo, que significa "Que un alma se "apegue" a una esposa significa un vínculo emocional y espiritual muy profundo, que trasciende la mera relación de pareja para convertirse en una conexión de almas que se sienten predestinadas y que emanan de un origen común. Este concepto implica una unidad casi inquebrantable, donde ambos individuos se sienten completos el uno junto al otro y no pueden imaginarse la vida sin su contraparte". Dice la palabra de Dios:


34 Salió Dina la hija de Lea, la cual esta había dado a luz a Jacob, a ver a las hijas del país.

Y la vio Siquem hijo de Hamor heveo, príncipe de aquella tierra, y la tomó, y se acostó con ella, y la deshonró.

3 Pero su alma se apegó a Dina la hija de Lea, y se enamoró de la joven, y habló al corazón de ella.

Y habló Siquem a Hamor su padre, diciendo: Tómame por mujer a esta joven. (Génesis 34:3).


El conocer la palabra de Dios te darán la sabiduría para conocer lo que Dios le agrada, desea en el matrimonio y si pones la palabra por obra será de gran bendición para tu matrimonio. Dice la palabra de Dios:


1.- Ama primero a Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.


37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

38 Este es el primero y grande mandamiento. (Mateo 22:37-38).


2.- Ama a tu esposa como a ti mismo, ella es coheredera de la gracia.


39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (Mateo 22:39).


3.- Son una misma carne y son uno y unidos en el acuerdo.

Ora con tu esposa y manténganse en acuerdo sin pelear, sin confrontarse, sin quebrantarse el uno al otro, sin ofenderse, sin humillarse, cuidala y amala como Cristo ama a la iglesia. Dios quiere un matrimonio en paz de Jesús y en el acuerdo. Dice la palabra de Dios:


20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. (Mateo 18:20).


No ofendas a tu esposa, sé varón perfecto, este es el que no ofende, ella es la coheredera de la gracia y es hija de Dios también.


Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. (Santiago 3:2).


Job era varón perfecto, dice la palabra de Dios:


Las calamidades de Job

Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. (Job 1:1).


No ofendas a tu esposo, Dios nos ministra una restauración a través del perdón de las ofensas y orando los unos por los otros ser sanados. Si estás enfermo o enferma lo primero que debes es hacer es pedir perdón por haber ofendido a tu esposa o alguien más, es el primer paso de ser humildes y sujetos a Dios.


Hay que perdonar de todo corazón, perdonas y pides perdón, y acudes a Dios para que te perdone y perdone a tu esposa. Dice la palabra de Dios:


16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. (Santiago 5:16).


4.- Casadas estén sujetas a sus maridos en todo. La santificación y la sujeción son muy importantes.


Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.


Cuando el marido entiende que a él le corresponde santificar a su esposa con la palabra de Dios, dignificandola, protegiendola, amándola como Cristo amó a la iglesia y proveyendo en la casa muchos matrimonios tendrían la paz de Dios.


Sin juzgar solo son cosas que pueden estar pasando y que se deben corregir en el matrimonio.


Sin darse cuenta el esposo puede llegar a ser piedra de tropiezo de la esposa al hacerla copartícipe de pecados, o viceversa hubo un matrimonio que vendieron la heredad y no reportaron el precio correcto a los apóstoles y mintieron a Dios, los dos murieron a causa de ello.


Cuando el esposo no quiere que vaya la esposa a la iglesia o viceversa, cuando las llevan a adorar otros dioses o hacer costumbres paganas, o viceversa como le pasó a al rey Salomón, que sus esposas lo llevaron a serle infiel a Dios, o a hacer cosas perversas como solapar un adulterio, y saben pero no pueden decir nada y callan, o robar u otras cosas terribles y oscuras, o participar de pecados uno al otro.


Lo importante es llegar al arrepentimiento para salvación. Dijo nuestro Señor Jesús de Nazaret. Dice la palabra de Dios:


15 diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio. (Marcos 1:15).


Ama a tu esposa como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella "para santificarla". Dice la palabra de Dios:


25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,

27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.(Efesios 5:25-27).


Por eso hay que leer las Sagradas Escrituras que te pueden hacer sabios para la salvación.


No la manches debe estar sin mancha, porque si aborreces la luz y quieres la oscuridad la puedes manchar o contaminar. ¿La amas? Sálvate y salva a tu esposa! Por eso la sujeción es primero al Señor para que pueda salvarse. No participes en lo que al Señor no le agrada.


Por esto es importante hablar de la sujeción,


¿Como debe ser la sujeción al esposo?


Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como "conviene en el Señor". Dice la palabra de Dios:


Deberes sociales de la nueva vida


18 Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. (Colosenses 3:18).


Someteos unos a otros en el temor de Dios, las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor. Dice la palabra de Dios:


21 Someteos unos a otros en el temor de Dios.

22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;

23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. (Efesios 5:21-24).


En este caso el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.


15 Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios. (1 Corintios 7:15).


5.- Darse honor, respeto y se amable el esposo para con la esposa y que la mujer respete a su marido.


24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,

27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. (Efesios 5:24-27).


6.- Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla, sin mancilla significa sin adulterio y sin fornicación (Una cama matrimonial vestida de blanco), dice la palabra de Dios:


Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios. (Hebreos 13:4).


7.- Resuelve el conflicto rapido.


Puede airarse pero no pecar, ni deis lugar al diablo significa que no haga cosa maligna a raíz del enojo, como enojarse, si se enoja puede ser culpable de juicio. Dice la palabra de Dios:


No te duermas molesto con la otra persona, ya sea esposo o esposa o hijos o hijas o hermanos o hermanas o padres o pastores.


26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,

27 ni deis lugar al diablo. (Efesios 4:26-27).


No te enojes contra tu hermano, jamás! Tu esposa es coheredera de la gracia y es una hija de Dios. Para quienes lo ven como algo difícil. Lo que para el hombre es imposible para Dios es posible. No te enojes ora. Dice la palabra de Dios:

Jesús y la ira.


21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio.

22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. (Mateo 5:21-22).


8.- No ofendas, no menosprecies, no humilles, no juzgues, no desprecies, no hagas daño con tus palabras, quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia, no lastimes el corazón de Dios. Dice la palabra de Dios:


31 Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos. (Lucas 6:31).


9.- Pedir y perdonar con prontitud, y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.


Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otros y vestíos de amor vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Dice la palabra de Dios:


13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. (Colosenses 3:13-14).


Hermanos, no os quejéis unos contra otros para que no seáis condenados. Dice la palabra de Dios:


9 Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta. (Santiago 5:9).


10.- Has de tu matrimonio una prioridad, no pongas a familiares sobre la cabeza sobre tu esposo o sobre tu esposa, muchos problemas y discusiones se pueden evitar si no se caso a caso a chismes, afrentas, desprecios, falsos testimonios, falsas acusaciones, y malas sospechas.


El esposo y la esposa son una sola carne cuando se unen en matrimonio.


Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer,

y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. (Marcos 10:7-8).


Palabra de Esperanza:


Por lo tanto, lo. que Dios juntó, no lo separe el hombre, dice la palabra de Dios:


Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. (Marcos 10:9).


Dios les Bendiga en el nombre de Jesús Amén. Dios te ama! Jesucristo Nuestro Señor les ama!


Te amo mi Dios Jehová y Padre! Te amo Jesucristo! Te amo Espíritu Santo! Aleluya! Amén.


Gracias mi Dios Jehová y Padre! Gracias amado Jesucristo!


Gracias Espíritu Santo! Amén. Este artículo está escrito para honra y gloria de Dios. Aleluya! Amén.


Si esta palabra tocó tu corazón y deseas hacer la oración de fe, puedes confesar con tu boca:


Padre Nuestro gracias por amarme con amor eterno, ante el trono de la gracia y delante de nuestro Señor Jesucristo pido me perdones mis pecados de obra y omisión y aquellos pecados que me son ocultos y acepto a tu Hijo Jesús de Nazaret El Cristo de Dios como mi Salvador, escribe mi nombre y el de mi familia en el libro de la vida, creo que es tu hijo amado, vino y dio su vida por mí, y resucitó al tercer día.


En el nombre de Cristo Jesús! Amén.


Gloria a Dios Padre! Bendice alma mía a Jehová! Alabado sea tu nombre Jesús! Aleluya! Amén.


Toda la honra y gloria a Dios y a nuestro Señor Jesucristo! Aleluya! Amén.

 
 
 

Comments


Bendiciones

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Dios les Bendiga en el nombre de Jesús de Nazaret Cristo. Amén

#wordsofhope2020

#palabrasdeesperanza2020

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