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Mutua edificación entre hermanos by Blanca Quiroga

  • Writer: Dra. Blanca Quiroga
    Dra. Blanca Quiroga
  • Jul 8, 2024
  • 10 min read

Este artículo está escrito para honra y gloria de Dios. Aleluya! Amén.



Fecha de elaboración. 29 Marzo 2024 Elaborado por Dra Blanca Quiroga Chavana


Este artículo está escrito para la honra y gloria a Dios y nuestro Señor Jesucristo! Aleluya! Amén.


Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación. (Romanos 14:19).


Cada uno de nosotros como hijos de Dios tenemos una relación personal con nuestro Padre Celestial, y sabemos cómo alegrar el corazón de nuestro Dios, el ser obedientes y obedecer sus mandamientos, poner Su palabra por obra, darle a los pobres, pero a veces no sabemos que hacer cuando estamos en la Iglesia, o cómo conducirnos en ella para con nuestros hermanos y hermanas en Cristo Jesús, no sean lastimados por nosotros, a veces hacemos cosas sin querer que podrían afectar su fe, dañar su autoestima, ser piedra de tropiezo, y es tan sencillo hacer lo que Dios nos dice en su palabra, más para nosotros se nos hace a veces tan difícil, porque a veces nos cuesta trabajo cambiar.

Leyendo la palabra de Dios conoceremos cual es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta, dice la palabra de Dios.

No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. (Romanos 12:2).


Cuando leemos la palabra de Dios nos dice lo que "debemos hacer a nuestros hermanos" y lo que NO debemos hacer. 


Primero, así como queremos hagan con nosotros hagamos con ellos. Dice la palabra de Dios:


Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. (Mateo 7:12).


Segundo, perdonemos como Cristo nos perdonó, perdonemos para que seamos perdonados. Dice la palabra de Dios: 


Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 

mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.(Mateo 6:14-15).


Tercero, demos al que padece necesidad, si damos a un hermano lo estas haciendo al Señor. Dice la palabra de Dios:


Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 

Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 

estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. 

Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 

¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 

¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? 

Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. 

Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. (Mateo 25:34-41).


Tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed un mismo sentir, y vivid en paz, dijo el apóstol Pablo:


Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros. (2 Corintios 13:11).


Tenemos el amor de Dios para amar, Dios derrama su amor en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado, dice la palabra de Dios:


Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 

y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; 

y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. (Romanos 5:3-5).


Amemos a nuestros hermanos, teniendo amor los unos con los otros en el amor en Cristo Jesús. 


Dijo nuestro Señor Jesús: En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros, dice la palabra de Dios:


Entonces, cuando hubo salido, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre, y Dios es glorificado en él. 

Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo, y en seguida le glorificará. 

Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis; pero como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir. 

Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. (Juan 13:31-34).


Dijo nuestro Señor Jesús de Nazaret: 


En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. (Juan 13:31-35).


Si amamos a nuestro prójimo, no haremos tales cosas: 


No cometerás adulterio, ni miréis a una mujer para codiciarla. Dijo nuestro Señor Jesús:


Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 

Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. 

Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. 

Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. (Mateo 5:27-30).


Que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano, dice la palabra de Dios:


que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios;

que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado.

Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.

Así que, el que desecha esto, no desecha a hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo. (1 Tesalonicenses 4:6-8).


No hurtarás contra tu prójimo, dice la palabra de Dios:


15 No hurtarás. (Éxodo 20:15).


No hablarás falso testimonio, dice la palabra de Dios:


No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. (Éxodo 20:16).

Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. 

Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro? (Santiago 4:11).


No desearás de tu prójimo, dice la palabra de Dios:


No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. (Éxodo 20:17).


No menospreciemos, dice la palabra de Dios:


Dijo nuestro Señor Jesús: Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos, dice la palabra de Dios:


Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.


El Hijo del Hombre ha venido a salvar lo que se había perdido, nuestro Padre que está en los cielos no quiere que se pierda uno de estos pequeños.


Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.

¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado?

Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron.

Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños. (Mateo 1.8:10-14).


Presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional, dice la palabra de Dios:


Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. (Romanos 12:1).


Seamos humildes, dice la palabra de Dios:


Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno (Romanos 12:3).


Hermanos no puede haber celos entre vosotros cuando se está al servicio de Dios, entendamos que no todos los miembros del cuerpo en Cristo Jesús tiene la misma función,  así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otrosconservemos en la unidad del Espíritu en el vínculo de paz y amor. Dice la palabra de Dios:


Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 

así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. 

De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 

o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 

el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría. (Romanos 12:1-8).


El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente, dice la palabra de Dios:


¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? (Santiago 4:4-5).


Sigamos una vida que agrada a Dios, dice la palabra de Dios:


Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más. 

Porque ya sabéis qué instrucciones os dimos por el Señor Jesús; pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; 

 no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios; que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado. 

Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación. 

Así que, el que desecha esto, no desecha a hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo.

Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros; 

y también lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda Macedonia. Pero os rogamos, hermanos, que abundéis en ello más y más; 

y que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado, 

a fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada. (1 Tesalonicenses 4:1-12).


Si usted ya es una nueva criatura en Cristo, dice la palabra

someteos los unos a los otros. Dice la palabra de Dios:


Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros.

También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos. (1 Tesalonicenses 5:14).


Mensaje para la congregación, dice la palabra de Dios:


Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.

Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.

No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno de la verdad.


Con tales hermanos ni comáis, dice la palabra de Dios:


Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis.

Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro?

Porque a los que están fuera, Dios juzgará. Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros.


Palabra de Esperanza:


Todos los días de nuestra vida, hablando entre vosotros, dice la palabra de Dios:


La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.


Antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Dios les Bendiga en el nombre de Jesús Amén. Dios te ama! Jesucristo Nuestro Señor les ama!

Te amo mi Dios Jehová y Padre! Te amo Jesucristo! Te amo Espíritu Santo! Aleluya! Amén.


Gracias mi Dios Jehová y Padre! Gracias amado Jesucristo!

Gracias Espíritu Santo! Amén. Este artículo está escrito para honra y gloria de Dios. Aleluya! Amén.


Si esta palabra tocó tu corazón y deseas hacer la oración de fe, puedes confesar con tu boca:


Padre Nuestro gracias por amarme con amor eterno, ante el trono de la gracia y delante de nuestro Señor Jesucristo pido me perdones mis pecados de obra y omisión y aquellos pecados que me son ocultos y acepto a tu Hijo Jesús de Nazaret El Cristo de Dios como mi Salvador, escribe mi nombre y el de mi familia en el libro de la vida, creo que es tu hijo amado, vino y dio su vida por mí, y resucitó al tercer día.


En el nombre de Cristo Jesús! Amén.

Gloria a Dios Padre! Bendice alma mía a Jehová! Alabado sea tu nombre Jesús! Aleluya! Amén.


Toda la honra y gloria a Dios y a nuestro Señor Jesucristo! Aleluya! Amén.


 
 
 

Comments


Bendiciones

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Dios les Bendiga en el nombre de Jesús de Nazaret Cristo. Amén

#wordsofhope2020

#palabrasdeesperanza2020

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